Por Paola Ligasacchi | 23/02/2026
En la tercera semana de febrero de 2026, durante un viaje a República Dominicana, el director del Instituto Fome Zero, José Graziano da Silva, se ha reunido con la Ministra de la Mujer, Gloria Reyes, para discutir el programa de protección social anticipatoria de ese país.
En la misma semana, la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la más antigua del continente latinoamericano y caribeño, le ha concedido el título de Dr. Honoris Causa, reconociendo el trabajo académico del Dr. Graziano da Silva. La Universidad Autónoma de Santo Domingo ha entendido que el conocimiento no puede estar separado de la realidad social y debe tener un compromiso permanente con el pensamiento crítico, con la formación de profesionales al servicio del bien común y con la reflexión sobre los grandes desafíos sociales de nuestra región, entre ellos la alimentación, la agricultura, la nutrición y el desarrollo rural. Este reconocimiento académico se refiere a las causas a las que el Dr. Graziano da Silva se ha dedicado durante toda su vida: la lucha contra el hambre, la pobreza rural y todas las formas de malnutrición, tanto en su país, Brasil, como en el ámbito internacional. En su discurso de agradecimiento, Graziano da Silva afirmó que el conocimiento solo tiene sentido cuando se pone al servicio de la vida, de la dignidad humana y de la justicia social, y terminó con un llamado a la comunidad académica de República Dominicana a comprometerse con el desafío de sacar al país del mapa del hambre antes de 2028. A su vez, salir del mapa del hambre no puede ser un fin en sí mismo, sino el inicio de una hoja de ruta por una alimentación saludable para todos.
Pero el día más esperado de la semana fue la conferencia que Graziano da Silva ofreció a la Secretaría Técnica para la Soberanía y Seguridad Alimentaria del Ministerio de la Presidencia, en el Palacio de la República Dominicana.
El tema de la conferencia fue la experiencia de Brasil en la erradicación del hambre desde el primer gobierno de Lula da Silva, a partir de 2003, y contó con la asistencia de todo el equipo del gobierno y del propio Presidente de la República Dominicana, el Sr. Luís Abinader.
Durante la presentación, Graziano da Silva destacó tres puntos principales. El primero se refirió al liderazgo para combatir el hambre, que tiene que venir siempre de la primera figura del país, que es el Presidente de la Nación. El segundo es involucrar a todos los sectores intergubernamentales. Es decir, no se trata apenas del compromiso de un ministerio u otro, sino de una estrategia interdisciplinaria entre los distintos ministerios del país. El tercer punto se refiere a lo fundamental que es involucrar a los gobiernos locales, es decir, a los municipios, que representan la puerta de entrada donde se encuentran los cuellos de botella referentes a los bolsones de miseria, malnutrición y hambre. Para ello también es necesario que el gobierno federal esté articulado con los gobiernos estaduales o provinciales (gobernadores) y, a su vez, estos deben articularse con los gobiernos municipales (alcaldes).
Además, cuando hay un número muy grande de personas con hambre, lo importante son las políticas macroeconómicas, como por ejemplo el valor del salario mínimo, porque es el poder adquisitivo el responsable de mejorar los ingresos para que la población pueda tener acceso a una alimentación nutritiva y saludable. En República Dominicana, la dificultad está en que el salario mínimo figure como un faro de referencia para los más pobres.
La tarjeta hoy denominada “Aliméntate”, dentro del programa social dominicano “Supérate”, fue la inspiración en su momento de la tarjeta “Fome Zero”, que posteriormente se transformó en la tarjeta Bolsa Familia en Brasil. Por eso hay más similitudes que diferencias entre los programas de combate al hambre dominicano y brasileño.
Para el público que estuvo presente en la conferencia, dos temas llamaron la atención: el hambre tiene prisa y, por lo tanto, no puede esperar; y es importante que, cuando a alguien le falte la comida, pueda tener a quién llamar. Inmediatamente después de la conferencia, el Ministro de Gobierno, José Ignacio Paliza, ha sugerido a su equipo la creación de un 0800, con el compromiso de salir del Mapa del Hambre hasta 2028, y todo indica que el gobierno dominicano podrá lograrlo porque ya se encuentra en buen camino.






















